viernes, 20 de febrero de 2009

Llorar sin palabras

¿Sobran las palabras?



Noche del viernes, 6 de Febrero. Me decido por no salir y quedarme estudiando en casa. El único sonido que me acompaña es la música que el reproductor de mi PC va seleccionando aleatoriamente. Comienza Untitled #1 (Vaka) de la banda islandesa Sigur Rós...

Me paro un momento a escucharla y termina sucediendo algo que nunca me había ocurrido. Me emociono y me empiezan a brotar lágrimas sin aparente motivo. Hacía mucho que no lloraba, unos once meses. No sé si influía en algo el agobio que me producían los exámenes de Febrero, si fue por tener que quedarme nuevamente un viernes en casa o si simplemente estaba triste en aquel momento; pero esta canción que carece de palabras me transmite un gran sentimiento de melancolía. ¿Son necesarias las palabras para emocionar?

En esta canción se oye la voz de Jónsi (cantante del grupo) entonando palabras en un idioma inventado por la propia banda llamado vonlenska (en islandés) o hopelandic (en inglés). Esta lengua especial fue usado por primera vez en algunas canciones de su disco debut llamado Von. El grupo intenta demostrar a sus oyentes que a veces las palabras no son tan importantes y que lo realmente sustancial son las sensaciones, sentimientos o ideas que emanan de su música. Las letras simplemente dan sonoridad a la canción y acompañan a la música para hacerla aún más sugerente y potenciar aquello que se trata de transmitir. Sigur Rós se esfuerza en hacer canciones en las que el oyente debe esforzarse a su vez para sentirlas e interpretarlas.

Toda interpretación de la canción es distinta según cada persona. Por ello en el álbum que contiene esta canción el libreto que acompaña al CD no posee letras escritas, sino hojas en blanco para que podamos escribir en ellas nuestra interpretación personal sobre cada canción. Dicho disco se llama (), aunque se suele nombrar como paréntesis, álbum paréntesis o álbum sin nombre. Con este nombre del disco se está invitando al oyente a que escriba el título que piense que es más adecuado dentro de los paréntesis.
Ninguna canción de este CD posee letras en alguna lengua hablada, todas pertenecen al ya citado vonlenska. Cuando se lanzó el disco los nombres de las canciones también brillaron por su ausencia. La primera canción fue bautizada como Untitled #1, la segunda Untitled #2 y así sucesivamente... Más tarde los componentes del grupo se atrevieron a denominar cada tema aparentemente de forma azarosa en su web oficial. Así, por ejemplo, la primera canción del álbum fue llamada Vaka, cuyo nombre es el de la hija de Orri (batería del grupo).
El disco se divide en dos partes claramente diferenciadas: Las cuatro primeras canciones con un tono algo más alegre y las cuatro últimas canciones que son más tristes. Cada parte está separada por 36 segundos de silencio y el álbum acaba con el mismo sonido clic que con el que empieza. Algún crítico especializado de música fascinado por lo que sus oídos escuchaban describió su sonido como Dios llorando lágrimas de oro en el cielo.

El videoclip posee una magnífica realización. Es obra de la famosa directora de videoclips Floria Sigismondi que ha trabajado con artistas internacionales de la talla de The Cure, Björk, Marilyn Manson, David Bowie o Leonard Cohen. El vídeo nos da una visión de un futuro apocalíptico (tal vez no muy lejano) desecho por las bombas nucleares. En este negro futuro los niños juegan felices en la calle con máscaras antigás para protegerse de la radiactividad sin poseer conciencia de la destrucción del mundo provocada por el mal de los hombres. Al final del vídeo puede observarse como una niña termina quitándose su máscara antigás para poder ver la auténtica belleza del mundo que le rodea, la cual le está vetada pues obligatoriamente siempre debe verlo a través de dicha máscara. La muerte es el precio que termina pagando ante tal atrevimiento. El cierre de los ojos de la niña, que indica inequívocamente su muerte, es la imagen que finaliza al vídeo.

Alguna vez leí en algún sitio sobre esta mágica canción: Odio esta canción; me encanta, la adoro, pero me pone tan triste...

¿Sobran las palabras?

1 comentario:

Enía dijo...

Sobran las palabras? En muchas ocasiones,no hacen falta palabras simplemente con una mirada,con una sonrisa o con un insignificante gesto somos capaces de transmitir aquello que nos aguarda en lo más recondito de nuestro ser.
En el amor,solo hace falta dos personas lo demás es secundario.
Sigo siendote fiel...